El mundo que no gira

Una de las tantas tardes calurosas en un país de un lindo clima tropical muy hermoso en Sur América, donde no sabes que hacer con todo el sudor que traspirás. Me encontraba en casa de un querido amigo donde pasabamos la mayor parte del tiempo haciendo nada, la vida de un joven sin ningún tipo de preocupación o algo que pueda mortificar su existencia.
En ellas habían tardes donde la música ruidosa era el centro de atracción, este tipo de música que nuestros padres llaman satánica, la mayoría del tiempo nos reuníamos varios amigos en la misma situación de no querer progresar, sino llevar una vida llena de sexo, alcohol y como dicen en muchos lugares del planeta tierra, y rock and roll.
En la cuenta de otra tarde desperdiciada en nuestras vidas pude constatar que ya era más de media noche, y no entiendo que es lo que sucede conmigo pero en un abrir y cerrar de ojos me encuentro perdido en un lugar en la cual no alcanzo a distinguir, me sentía como en el mismo infierno, no sabía si me encontraba bajo las influencias del alcohol o estaba soñando.
Abro mis ojos de nuevo y puedo notar que si me encontraba en este sitio, era muy blanco y muchas veces llegue a pensar que era gris, el calor era insoportable y húmedo al mismo tiempo, no alcanzaba ver una sola casa a muchas millas a la redonda y sin pensarlo dos veces decidí comenzar a caminar sin rumbo fijo.
Me encontraba perdido y sin compañia, para poder así discutir de este paradero extraño y algo tenebroso. Después de largos minutos de laguna mental y solo viendo los pasos que daba por este camino tedioso y arenoso, sentí el deseo de extrañar a mis padres y a todos aquellos amigos que siempre quisieron ayudarme y nunca acepte, por pensar que era mejor y distinto a los demás.
Después de haber caminado no se cuantas millas, alzo mi cabeza y puedo observar un animal no muy común en mi país de origen, era de un color marrón o caramelo de leche, fue allí donde pense que no tenía nada que comer o beber ¿Que haré?, en ese mismo instante trataba de aclarar mi visión para apreciar que el animal poseía una gran joroba en su lomo.
Comtemplando y admirando lo que en ese momento estaba observando, siento derrepente una descarga eléctrica que pasa por mi columna vertebral, en ese momento reacciono y lo único que logre hacer fue gritar "CAMELLOS" llenando así mi cabeza de preguntas sin respuestas ¿Donde demonios me encuentro? ¿Que mierda hago yo en este lugar? ¿Me estaré volviendo loco? ¿Que desierto es este? ¿El Sáhara acaso?¿Tendré que cazar algún camello para poder comer? llegando a una ultima pregunta que no sabía porque no me la había hecho antes ¿ Qué hago Dios?, y con una muda respuesta, pensé que esto era solo una jugada de mis sueños o tan solo en espejismo. Cuando inesperadamente logre ver unas personas con vestimentas largas y negras cerca de estos animales y corrí sin cansancio hasta llegar a estas personas para por fin preguntar ¿como he llegado a este sitio?. Cuando voy corriendo puedo notar que mis zapatos lucían totalmente distintos a los que yo recordaba traer puestos en el momento en que me transporté a este lugar, eran grandes, largos y de un color, umm no se como "arena del desierto". Continuo viendo hacia arriba, luego de pasar por los zapatos, que mis pantalones y mi camisa eran totalmente distintas a las que traía antes de ver los camellos , aparte de la cantidad de cosas pesadas que cargaba mi cuerpo y un cinturón negro que me abrazaba a algo que tenía a un costado.

ahora si es verdad que se le fundieron los electrodos al gordito... jajajaaj. Bueno no esta nada mal el relato... a ver en ke para el loco de los camellos... jajaja =)
ResponderEliminar